Street Soccer USA construye confianza a nivel nacional con niños desatendidos

Escrito por Jon Solomon

Traducido por Oscar Leon

jon.solomon@aspeninstitute.org

Lawrence Cann (a la izquierda), comenzó Street Soccer USA para los que no tienen hogar en Carolina del Norte. Hoy en día, ayudan a niños necesitados a través de diversos programas en ciudades alrededor del país. (Foto cortesía de Street Soccer USA)

Lawrence Cann (a la izquierda), comenzó Street Soccer USA para los que no tienen hogar en Carolina del Norte. Hoy en día, ayudan a niños necesitados a través de diversos programas en ciudades alrededor del país. (Foto cortesía de Street Soccer USA)

Hay un tema común entre los innovadores que ayuda a los jugadores de fútbol juveniles desatendidos: Construir confianza. Lawrence Cann puede relacionarse. Cuando tenía 9 años, la casa de sus padres se incendió.

"Tenía una red de confianza porque mi entrenador me llevó a la práctica de fútbol", dijo Cann. "Lo que parecía algo malo era una mera afirmación sobre la vida: 'Wow, hay una comunidad apoyándome".

Después de jugar fútbol universitario, Cann se ofreció como voluntario en una cocina de Carolina del Norte para los desamparados. Cann comenzó a comprometerse con los visitantes sin hogar a través de los deportes. Muy pronto, Street Soccer USA, con un equipo de desamparados, fue creado en 2008.

Street Soccer USA se mudó a Nueva York y sigue creciendo. Hoy en día también ayuda a comunidades de bajos recursos y en riesgo a construir clubes juveniles de fútbol y ofrecer programas de actividades después de la escuela. Aproximadamente 10,000 jóvenes de todo el país tienen acceso gratuito a un equipo. La abrumadora mayoría de los jugadores son hispanos y afrodescendientes (45 por ciento cada uno), cuenta Cann.

Street Soccer USA se desarrolla en todas las superficies, incluyendo el césped, así que no toma el nombre de "calle (street)" tan literalmente. La idea en profundidad es la de crear juegos pequeños de 4 vs 4 en una cancha de 52 por 72 pies con arcos de cuatro pies de alto y 12 pies de ancho.

"Eso soluciona muchos problemas logísticos porque pueden ser construidos en una cancha de baloncesto", cuenta Cann. "Construimos 10 en los lugares de viviendas de la Ciudad de Nueva York, por lo que los campos y el programa se encuentran justo afuera donde viven los niños. Hay un centro de recreación muy cerca a casi una milla de distancia, pero hay una guerra de césped y los niños no pueden cruzar los límites indivisibles”.

Street Soccer USA tiene programas en ciudades como Nueva York, San Francisco, Chicago, Filadelfia y Sacramento. Las ciudades de Portland, Minneapolis, Washington DC y Los Ángeles se consideran ciudades afiliadas ya que hay menos recursos allí.

Cann cuenta que la financiación para el modelo que no tiene cobro proviene de los ingresos de las ligas de pago por juego para jóvenes profesionales, filantropía privada de fundaciones corporativas o donantes importantes y financiamiento gubernamental. Por ejemplo, Street Soccer USA tiene una subvención grande en la ciudad de Nueva York a través del Departamento de Servicios para Personas sin Hogar (DHS).

"El fútbol no tiene que ser tan caro con el componente de viajes y la mitología de la beca universitaria", menciona Cann. "Tienes que disipar esos mitos para la gente. Si podemos construir la capacidad central para las cosas difíciles como monitoreo, recolección de datos, administración del programa, entre otras, creo que realmente se puede escalar el modelo como una alternativa al esquema de pago por juego, que es corrosivo".

Los programas para los participantes de Street Soccer USA funcionan no sólo con los entrenadores principales sino también con un gerente de servicio social. La organización tiene un plan curricular de habilidades para la vida.

"La formación de entrenadores es lo más importante que hacemos", cuenta Cann. "El típico modelo de entrenador de fútbol es: Me presento, enseño fútbol y luego me voy. El antes y el después del entrenamiento son igual de importantes".

Los entrenadores vienen del barrio de su equipo y reciben $20 por hora. Eso es mucho menos de lo que suelen pagar los clubes de viajes, por lo que Cann trata de competir ofreciendo horas constantes y horarios consecutivos en una sola ubicación. El objetivo es que los programas se ejecuten a nivel local.

"No tienes que ser un entrenador de fútbol de lujo para ayudar a los niños a desarrollarse", expresa Cann. "Es mejor sacar a los entrenadores del camino".

Los inmigrantes de todos los grupos étnicos participan en Street Soccer USA. En el último año, los padres hispanos se han vuelto reacios a dejar su casa para recoger a sus hijos, cuenta Cann.

"Estuve en una reunión de orientación para padres recientemente y yo hablo español. Había 30 padres y sólo uno de ellos hablaba inglés", expresa Cann. "Hay mucha construcción de confianza que tiene que ocurrir".

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